Ricardo Cadavid Col
Ricardo Cadavid Col
Alerta Tolima
7 Jul 2023 10:14 AM

El San Juan: mejorando lo presente

Columnista
Invitado
Ricardo Cadavid hace un análisis de la organización del Festival Folclórico 2023.

Algunos comentarios que circulan sobre las fiestas tienen un tufillo ideológico, político-electorero, y son poco propositivos. Por supuesto que hay temas por corregir, pero llevamos años polarizados entre el miedo y el odio, con políticos de gobierno y de oposición que siembran una narrativa catastrofista que tiene un despiadado y desconsiderado impacto en la salud mental de los ciudadanos. Fui gerente del folclor en 1999, con solo 70 millones de pesos aportados por el municipio (creo que fueron las fiestas más económicas de los últimos cuarenta años), asi que, con total conocimiento de causa, me atrevo a evaluar y hacer doce sugerencias sobre nuestras fiestas sanjuaneras.

UNO: La ciudad ha crecido, se expande, y parece que ya no cabe en la cabeza de ciudadanos y gobernantes. Todavía pensamos que Ibagué es la carrera tercera y que, si las cosas no suceden en el parque Murillo Toro o en la carrera Quinta, no existen. Eso es muy provinciano. Las festividades deben tener mayor presencia en el territorio, sin olvidar que una ciudad es más que su espacio físico; una ciudad también es lo que se dice, se siente y se piensa de ella.

DOS: Las fiestas son una oportunidad de activar la deteriorada economía de la ciudad y, como negocio, hemos mejorado muchísimo. Empresas privadas que obtienen altos ingresos y son socialmente responsables, deben participar en temas de cultura ciudadana. Para empezar, pueden financiar los cerramientos de los eventos, con vallas que contengan mensajes sobre el consumo responsable, la ciudad limpia y bonita, lo que queremos pensar y decir sobre nuestra Ibagué del alma.

TRES: El desfile lo debe encabezar siempre, algo que simbolice lo que somos o lo que queremos ser. Qué bueno carrozas que representen lo que significa “ser tolimenses”; nuestra gastronomía, un desfile de mascotas sanjuaneras que muestre nuestro amor por la vida, un desfile de niños, o de abuelos, o de personas en condición de discapacidad, que muestre nuestro respeto y consideración por los otros; y también debe haber lugar para nuestro aguardiente.  Hay que apoyar a nuestra fábrica de licores y darle un rol predominante frente a otras marcas, pero el desfile debe ser encabezado por eso que queremos ser como ciudadanos.

CUATRO: Que la presencia comercial en el desfile sea mucho mayor a la de las carrozas artesanales, es una oportunidad para fortalecer el desfile empresarial y un llamado a lograr mayor participación de los municipios, los departamentos y la comunidad. Para no estar a merced del gusto de los gobernantes de turno, se debe formular pronto el Plan de Manejo y Salvaguarda (PES) de las fiestas, con apoyo de expertos y voces ciudadanas, y enviarse el documento al Ministerio de Cultura, para lograr la declaratoria patrimonial de nuestras fiestas, declaratoria que hoy, no tenemos.

CINCO: La longitud del desfile, su duración y recorrido, debe ser revisada. Un desfile de casi seis kilómetros, para los artistas, es inhumano. Además, esperamos que lleguen bailando a la 42, con la misma energía con la que salieron cinco horas antes y sin que haya contratiempos. Pretender que cien logísticos se encarguen de la seguridad del desfile, sin aumentar el pie de fuerza policial, sin baterías sanitarias,  haciendo del espacios público un mercado persa, con gente alicorada desde las ocho de la mañana y con funcionarios del Municipio y de la Gobernación que sólo se hablan para echarse agua sucia, es un despropósito.

SEIS: Grandes Carnavales del mundo tienen recorridos cortos  en sus desfiles o los han traslado a espacios que no generen caos. En Río de Janeiro existe el Sambódromo, con un recorrido de 700 metros y graderías para 80 mil personas. Ibagué podría implementar un Sanjuanodromo. Debemos abrir la mente. Por qué no pensar en usar la vía al aeropuerto Perales, por ejemplo. Por un momento imaginen las ventajas: una ciudad limpia y sin problemas de circulación, baja interferencia sobre otros eventos, vías de acceso adecuadas, el sector tiene una buena iluminación, lo que permitiría hacer el desfile de noche y concluirlo con un concierto, en el Parque Deportivo, para 15 mil personas. Una Alianza público-privada podría asumir el costo de buenas graderías, palcos decentes, en aluminio, seguros, limpios, baterías sanitarias, adecuada logística, control de armas, alimentos y bebidas: cualquier empresa que acepte el reto, pondría más atención a los detalles y a la reputación de su marca, que el escaso cuidado y amor que hoy le damos a nuestra ciudad.

SIETE: Las inversiones deben ser inteligentes: con menos del 5% del costo de cualquiera de las licitaciones de las fiestas, o con menos de la mitad de lo que cuesta la producción y adecuación del Parque Murillo Toro como escenario, se hubiera arreglado la Concha Acústica Garzón y Collazos. Eso sí que fue triste. En cada Sanjuan debería invertirse en el arreglo de un espacio público para que funcione como escenario.  Sería el regalo de las fiestas a la ciudad.

OCHO: Hubo eventos musicales importantes, como el de músicas del mundo y el encuentro de repentistas, que no fue el primero (ya en 1999 se había realizado un Encuentro Nacional de Repentistas, integrado, además, al reinado, donde cada improvisador defendía una candidata que se le asignaba).  Estos temas musicales (y el Festival de Festivales), deben consolidarse e incentivarse, pensando en las nuevas generaciones y en la  inclusión de géneros urbanos que puedan fusionarse con nuestra música. A nuestro bambuco le faltan expresiones de fusión, que se vuelvan productos de exportación, como lo tiene la música del Caribe y del Pacífico.

NUEVE: Excluir las cabalgatas de las fiestas, con discursos que reproducen la idea de que un caballista es un ser desalmado, medio narco, ebrio, que maltrata a  sus animales, es algo triste e irrespetuoso.  Los temas no se pueden resolver desapareciendo al otro, cancelándolo, aplastándolo. Sería bonito trasladar los temas ligados a los caballos, hacia la zona de San Bernardo, que está expandiéndose gastronómicamente. Sería muy bonito hacer una mesa colegiada entre animalistas y caballistas y explorar nuevas relaciones comerciales, económicas, culturales, entre humanas y animales.

DIEZ: Nos hemos dedicado a perfeccionar el error. Somos magos para armar fiestas y licitaciones en tres meses. Como espectáculo hemos crecido, pero perdemos la oportunidad que tienen las fiestas, el arte y la cultura, de ser un instrumento de transformación social. Para ello se requiere planificar todo el año, generar procesos alrededor del folclor, que se congratulen con el enorme esfuerzo financiero del gobierno, de las empresas, la gente de las comunas y los artistas locales.

ONCE: Si la Escuela de Formación Artística EFAC, deja de ser una oficina de la Secretaría de Cultura y se convierte en una institución descentralizada,  las fiestas podrían estar a su cargo, y podrían alinear  su calendario y oferta académica, con las festividades, facilitando la contratación del operador logístico, la relación con la administración municipal, y cualificando y organizando  la participación de nuestros artistas locales, y de paso, resolvemos el problema financiero que impide que la EFAC, funciones adecuadamente.   

DOCE: Garantizar el goce seguro de las festividades es un compromiso de todos, de las autoridades, de las empresas, de la ciudadanía. Urge crear una Dirección de Cultura Ciudadana y eso no es difícil. Bastaría con entregar dicha responsabilidad a la Dirección de Cultura del municipio, una dirección que hoy duplica las funciones de la Secretaría de Cultura. Si los rubros que gastan todas las secretarías en procesos formativos, de cultura ciudadana, se trasladan a esta dirección, puedes incrementar significativamente el presupuesto de cultura.

 

*La información publicada por los columnistas así como su opinión, posición política y apreciaciones en los temas que trata son de su absoluta responsabilidad y no comprometen de manera alguna AlertaTolima.com o a RCN Radio en General.

Fuente
Alerta Tolima