Carlos Alvarado
Tomada de Cortolima
3 Nov 2022 05:24 PM

Dos años de ausencia, pero el legado sigue intacto

Tatty
Umaña G.
Tatty Umaña nos recuerda la partida de uno de los empresarios más carismáticos que ha tenido el Tolima.

Uno no es de donde nace,  uno es de donde el corazón se siente propio y este es el caso de don Carlos José Alvarado Parra, quien habiendo nacido en Silvania,  municipio de Cundinamarca, fue Planadas Tolima el municipio que lo acogió, allí se enamoró de este Departamento y donde empezó a labrar el camino que lo llevaría a ser el empresario que fue.

Su vida en ese magno territorio le permitió conocer de muchos productos desde la semilla, lo que le permitió crecer en experiencia, junto con su gran visión comercial y la situación orden público,  la vida se encargó de traerlo a la Capital Musical de Colombia, aquí empezó el sueño que se dio el gusto de hacer realidad y que hoy es ejemplo. 
Don Carlos pasó por muchas situaciones límite en su vida,  pero jamás perdió la fe,  su conciencia tranquila y la seguridad de saber que cada paso dado era firme, que había sembrado en buena tierra, le permitió vivir un transcurrir sin dolores ni resentimientos, haciendo el bien, dando trabajo digno a muchas personas, mejorando la calidad de vida de muchas familias y apoyando con el alma el equipo de su corazón el Deportes Tolima.
 

Muchos desconocen que además de la cadena de Supermercados Mercacentro, desde el 2015 don Carlos fundó su torrefactora,  que no solo le compra a los mejores productores de café de alta calidad  del Tolima, sino que también le da empleo a varios tolimenses más.  

Mis recuerdos con don Carlos Alvarado son todos en positivo,  fue una de las primeras personas que apoyó muchos de mis proyectos sociales, su generosidad para con los más necesitados era indescriptible, siempre dispuesto a ayudar. Una vez recuerdo haber coincidido en un evento en el que le entregaban un reconocimiento y fuimos compañeros de silla, ese día hablamos y tuve la oportunidad de decirle mi gran admiración por él y su familia, que lograr  tal unidad no era fácil,  que muchas empresas se acababan porque la siguiente generación tenía intereses distintos,  recuerdo su sonrisa,  el orgullo y la satisfacción en su rostro. 

Han pasado dos años,  el vacío se siente, pero su legado está muy bien representado Luz Marina Alvarado tiene ese mismo ángel que tenía don Carlos y su buena labor al frente de esa gran responsabilidad, refleja el gran amor que ese buen padre inculcó en el corazón de esos hijos,  la responsabilidad y el saber asumir los retos que a diario se presentan.

Hoy, es una fecha muy especial y acompañaremos a la Familia Alvarado a conmemorar la vida de ese ser, más tolimense que nadie y cuya sonrisa siempre estará en el recuerdo de quienes tuvimos esa maravillosa oportunidad de conocerlo.

Fuente
Alerta Tolima