Lluvias Tolima
Sumiistrada
24 Mar 2021 03:40 PM

Tormentas eléctricas, deslizamientos, niebla, entre otros, serán las consecuencias de la Ola invernal

Sharlin Natalia
Gutiérrez Reyes
Natalia02279105
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, hizo un llamado a gobernadores, alcaldes y entidades de gestión del riesgo.

El departamento del Tolima, se sigue viendo afectado por la temporada de lluvias que se evidencia en el país, dejando grandes daños en sus localidades, donde sus mandatarios empiezan a pedir ayudas ante los daños. 

Así las cosas, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, dio a conocer las medidas que deben tomar los gobernadores, alcaldes e integrantes de los organismos de socorro en el país, donde se afirmó:

Se ha dado inicio a la primera temporada de lluvias del país. De acuerdo con la climatología, se presenta históricamente desde la segunda quincena de marzo y se extiende hasta mediados de junio, alcanzando su pico máximo entre abril y mayo; por lo anterior, hacemos las recomendaciones generales a los territorios para la respectiva preparación y alistamiento.

1. Contexto Climatología.

Recientemente se ha registrado un incremento importante de las precipitaciones en el occidente, centro y sur del territorio nacional, es importante señalar que desde mediados de marzo y en general durante la segunda quincena del mes, es normal que se presente la transición hacia la primera temporada de lluvias en gran parte del país, lo que implica tener mayor nubosidad, así como un incremento en la frecuencia de días con lluvia.

Teniendo en cuenta que se ha proyectado un comienzo de marzo lluvioso, empatará con el inicio normal de la temporada, lo que sugiere mayor frecuencia de las lluvias en relación con lo normal para las zonas referidas del territorio nacional.

Climatológicamente, la temporada de lluvias se consolida en abril, especialmente en departamentos andinos, así como en diversos sectores de la Orinoquía y del centro y sur de la región Caribe; en algunos sectores del norte de la costa, sólo desde mediados de abril y especialmente en mayo se establece la temporada. 

De igual forma, es normal un ligero incremento de las lluvias en la región Pacífica en donde se registran normalmente los volúmenes más significativos.

En algunos de los territorios referidos, el pico de lluvias de la temporada se presenta en abril y mayo, mientras que en junio históricamente se registra una disminución significativa de las precipitaciones, por lo cual, se establece a mediados de dicho mes, como el final de la primera temporada de lluvias. 

Cabe además señalar la presencia del fenómeno La Niña (2020-2021), el cual ha entrado en una fase de decaimiento pero aún está presente, pudiendo incidir de una u otra forma en excesos de precipitación especialmente entre marzo y abril, lo que sugiere una mayor probabilidad de saturación en los suelos y con ello, mayor propensión a posibles emergencias por movimientos en masa, crecientes súbitas, avenidas torrenciales e inundaciones entre otros.

Por lo anterior, como coordinadores del Sistema Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, desde la Unidad Nacional para la Gestión de Riesgo de Desastres hacemos las recomendaciones generales a los territorios para la respectiva preparación y alistamiento.

2. Predicción climática

El IDEAM en su comunicado especial N°017 del 9 de marzo de 2021, titulado "Primera TEMPORADA LLUVIOSA DEL AÑO EN EL PAÍS", indicó que se espera una condición de lluvias por encima del promedio para el mes de marzo y cercana a la normalidad en los meses de abril y mayo.

 Así mismo, que se prevén importantes volúmenes de precipitación en los departamentos andinos y en sectores de las regiones Pacífica y Amazónica. En relación con el Fenómeno La Niña, el instituto señala que continúa presente y que se mantendría hasta mitad de año, aumentando los volúmenes de lluvias en el país.

De acuerdo con el documento referido, las precipitaciones se concentrarán en las regiones Andina, Pacífica, Amazonía y sectores de la Orinoquía, incluidos los piedemontes llanero y amazónico. Lo anterior, acompañado en algunos casos de descargas eléctricas, vientos fuertes o vendavales y granizadas.

De forma textual, indica en el mismo documento que por la incidencia del Fenómeno La Niña, se espera un importante incremento en los volúmenes de precipitación en los departamentos de centro occidente de la Región Caribe, norte y centro de la Región Andina, norte de la Región Pacífica, amplios sectores de la Orinoquía y norte de la región de la Amazonía. No obstante, se recomienda estar atentos a la evolución del Fenómeno y su incidencia sobre el régimen de lluvias del país.

En cuanto a la predicción se establece que las lluvias serán superiores al promedio climatológico del mes de marzo en las regiones Pacífica y Andina. Por otra parte, para los meses de abril, incluida la Semana Santa y mayo, las lluvias tenderán a ser abundantes y frecuentes. 

Para la región de la Orinoquía, se pronostica que las precipitaciones se extiendan hasta el mes de octubre, mientras para la Pacífica, aunque históricamente es una zona donde llueve significativamente durante todo el año, en abril suele registrarse un incremento en los volúmenes de las precipitaciones. 

Posibles eventos asociados a la primera temporada de lluvias.

Inundaciones: La llegada de la lluvia generará aumento de los cuerpos de agua; Se recomienda monitoreo continúo de los niveles de los ríos y quebradas.

• Creciente súbita: Durante la temporada lluviosa, se sugiere monitoreo permanente en los ríos de las regiones Pacífica y Andina incluidos aquellos ubicados en el piedemonte oriental de la cordillera oriental.

 Especial atención ameritan los ríos afluentes a las cuencas de los ríos Magdalena y Cauca, principalmente en sectores de Antioquia, Risaralda, Caldas, Quindío, Santander, Norte de Santander, Boyacá, Cundinamarca, Tolima, Valle del Cauca, Cauca, Nariño, Huila, Chocó, Valle del Cauca, Meta, Caquetá y Putumayo.

• Avenidas Torrenciales: Es necesario mantener el monitoreo constante, dado que el ascenso de los niveles de las quebradas y ríos puede ser súbita dependiendo de la intensidad que presenten las lluvias; especialmente en zonas de montaña donde hay represamientos. Se sugiere revisar tabla anexa a esta circular de zonas identificadas que pueden presentar avenidas torrenciales. Se hace claridad que aquí no se inlcuyen todas las microcuencas que pueden presentar este fenómeno, pero es una guía.

• Movimientos en masa: La saturación de terrenos producto de la presencia de lluvias puede generar inestabilidades en los taludes por lo que se recomienda realizar actividades de monitoreo continuo, especialmente en aquellas zonas que se hayan identificado históricamente con esta problemática.

• Vendavales: Se asocian a cambios bruscos de temperatura. Ocurren principalmente después de un día caluroso que es interrumpido por nubes de gran tamaño y lluvias. Son recurrentes en el trópico y se presentan cuando hay una transición entre un periodo seco y un periodo húmedo. En la fase de preparación
se recomienda identificar las infraestructuras que requieren ser aseguradas y asegurarlas. 

  • Tormentas eléctricas: Se caracteriza por la aparición de rayos y el sonido de truenos. La intensa humedad ambiental hace que el ambiente se torne inestable lo que desencadena las tormentas. En la fase de preparación se recomienda revisar temas asociados a pararrayos (lugar, estado, sitios donde se requieren, etc).

• Granizadas: Es un tipo de precipitación de partículas irregulares de hielo. Se forma 6 en tormentas intensas. En la fase de preparación se recomienda identificar las infraestructuras que requieren ser aseguradas y asegurarlas, así como limpieza de canales. 

• Niebla: Asociada a las condiciones atmosféricas que afectan la visibilidad a menos de 1 km en las carreteras, generando mayor probabilidad de accidentes de tránsito.

Se recomienda identificar a nivel departamental los tramos de mayor accidentalidad vial y poner en marcha medidas de prevención para la seguridad vial. 

Sectores expuestos:

• Transporte: Afectación de vías terrestres por los posibles movimientos en masa e inundaciones y afectación marítima por empalizada. 

Vivienda: Afectación de la infraestructura debida a vendavales, inundaciones, avenidas torrenciales y movimientos en masa.

• Agua y Saneamiento: Acueducto: Racionamiento de agua o desabastecimiento debido a la calidad del agua o daños en infraestructura de acueductos por los posibles movimientos en masa.

 Alcantarillado: La cantidad de lluvia puede superar la capacidad del alcantarillado pluvial. Aseo: afectación por movimiento en masa en rellenos sanitarios o disminución de la frecuencia en la recolección de residuos por daño en vías de acceso a los rellenos sanitarios.

• Educación: Los servicios educativos se pueden ver afectados si la infraestructura se ve averiada o su accesibilidad es limitada.

• Salud: Aumento de vectores que facilitan el incremento de enfermedades (IRA, EDA, Zoonosis) en la población en general. Los servicios de salud se ven afectados si la infraestructura donde prestan el servicio sufre daños.

Cultura: Los servicios culturales se pueden ver afectados si la infraestructura se ve averiada o su accesibilidad es limitada.

Turismo, Comercio e Industria: La afectación recae sobre el acervo productivo (edificaciones, maquinaria y equipos, repuestos e insumos, productos terminados y mobiliario) debido a inundaciones o movimientos en masa. 

1 Recomendaciones para Alcaldes, Gobernadores y Consejos Territoriales de Gestión del Riesgo:

1.1.1 Medidas para el Monitoreo y Comunicación del Riesgo:

• Identificar los sectores -urbanos y rurales- de mayor susceptibilidad de crecientes
súbitas y deslizamientos, y evaluar conjuntamente con las entidades del CMGRD o CDGRD, según corresponda, los efectos que pueden presentarse durante la temporada en su territorio.

Mantener el monitoreo de la información y alertas provenientes de IDEAM y la UNGRD.
Descargue en su celular la aplicación "Mi pronóstico" y sea parte activa en los procesos de gestión del riesgo.

Realizar monitoreo de las vías susceptibles de presentar movimientos de remoción en masa u otros eventos asociados a la temporada de lluvias, dado el incremento del flujo vehicular y la posibilidad de accidentes.

Realizar un trabajo conjunto con la UMATA, Secretaría de Ambiente o Autoridad Ambiental correspondiente para el monitoreo y limpieza de los cuerpos de agua, principalmente aquellos que puedan afectar a la población o los sistemas productivos.

Realizar monitoreo permanente a las zonas de ladera inestables, pues se mantiene la probabilidad de ocurrencia de deslizamientos.

Realizar visitas a zonas de alta vulnerabilidad y socializar con las comunidades las señales de peligros, medidas de protección y los datos de contacto de las oficinas de emergencia que funcionen 24 horas. 

Revisar y actualizar las estrategias de difusión y alerta y los medios para comunicar la evolución y criticidad de la situación. 

Identificar los puntos focales requeridos para una rápida información hacia sitios lejanos o con dificultades de comunicación.

Implementar herramientas asociadas a Sistemas de Alerta Temprana (Equipos de monitoreo, difusión, alarma y preparación comunitaria) así como mecanismos de alerta 8 comunitarias en zonas de cuencas hidrográficas susceptibles a la formación de avenidas torrenciales o crecientes súbitas, ello con el fin de generar acciones de respuesta en caso de la inminencia u ocurrencia de un evento de este tipo.

Realizar la gestión y actividades necesarias, para establecer una red de vigías comunitarios que mediante pluviómetros de bolsillo (básicos), monitoreen los cuerpos de agua priorizados por su nivel de amenaza o por su recurrencia a eventos en anteriores temporadas.

Fuente
Alerta Tolima