Domiciliaria para el coronel Aldana, exoficial que descuartizó y enterró en varios lugares a su esposa en Ibagué
Aldana había sido condenado a 33 años de prisión; estaba recluido en la Picota y ahora lo enviaron con domiciliaria.
Alerta Tolima
9 Nov 2022 10:14 AM

Domiciliaria para el coronel Aldana, exoficial que asesinó y descuartizó a su esposa en Ibagué

Yeison Andrés
López Castañeda
Aldana había sido condenado a 33 años de prisión; estaba recluido en la Picota y ahora lo enviaron con domiciliaria.

Luego del caso que conmocionó al país en el año 2009, cuando el comandante operativo de la Policía en el Tolima, coronel Joaquín Aldana, asesinó, desmembró y dejó sus restos en bolsas por diferentes puntos de Ibagué, hacia la vía a Alvarado a su compañera sentimental Erika Cecilia Yeneris.

Para la época, Aldana fue condenado a 33 años de prisión y hace pocas horas fue trasladado a la ciudad musical para terminar de purgar su pena en domicilio, debido a que ya cumplió la mitad de su pena y otros beneficios por buen comportamiento y estudio.

La Cariñosa 1.420 AM conoció que el pasado 3 de noviembre fue trasladado al Coiba y luego a su lugar de residencia, tras decisión del Juzgado Segundo de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Bogotá. Cabe anotar en Picaleña lo reseñaron, pagó la caución y firmó el acta de compromiso. Le faltarían pagar otros 16 años de la llamada ‘casa por cárcel’.

Cabe destacar que en su momento este delito no era tipificado como feminicidio, por lo que obtuvo estos beneficios.

Homicidio de Erika Cecilia

El 8 de septiembre de 2009 fue el último día cuando la familia de Erika Cecilia se comunicó con ella. Luego se supo que ese fue el día cuando su esposo la mató. Desde ese momento no hubo rastros de la mujer y, según Aldana, se había ido para Medellín.

La familia comenzó la búsqueda, pero todo fue en vano. No aparecía, no había señales. En la casa de Ibagué, la de Aldana, no había nadie. Las niñas tampoco estaban y Aldana cambió su versión. Dijo que su esposa se había ido para Costa Rica con otro hombre. Sin embargo, no había registros de que hubiera salido del país.

Por esos días, se conoció una noticia que estremeció a Ibagué y al país. Hallaron restos humanos, finamente cortados, en alrededor de 23 kilómetros de la vía entre la capital de ese departamento y el municipio de Alvarado, en unas bolsas plásticas negras poco comunes.

El hallazgo fue macabro. Los más de 50 cortes realizados con bisturí estaban tirados a lo largo de esta vía. Durante varios días las autoridades fueron encontrando más y más partes del cuerpo. Los cortes fueron elaborados de tal manera que era imposible, a simple vista, identificar a la víctima. El rostro estaba totalmente desfigurado.

La tarea se hizo más compleja para los investigadores teniendo en cuenta que el asesino arrancó las yemas de los dedos para dificultar la identificación.

Pero tras semanas de trabajo, que significó un gran reto para los investigadores, encontraron un pedazo de yema –el corte en el índice derecho no fue tan preciso como los demás– que permitió identificar a la víctima, quien resultó ser la esposa del coronel de la Policía. Aldana no contaba con que la identificación del cuerpo fuera tan rápida y confiaba en que la versión de la huida de su mujer con otro hombre fuera la única verdad.

Las pruebas apuntaban hacia Aldana

La actitud de Aldana, tras la confirmación de que el cuerpo descuartizado era el de su esposa, fue sospechosa para las autoridades, por lo que decidieron que él era el principal sospechoso y trataron de buscar cabos suelos del posible crimen.

Desde un comienzo los investigadores tuvieron un gran reto, pues se enfrentaban a alguien que trató de destruir toda evidencia que pudiera utilizarse como prueba.

Si bien Aldana hizo que la tarea fuera compleja, luego de la identificación del cuerpo descubrieron que había dejado pequeños cabos sueltos y, gracias al trabajo de alrededor de 40 expertos en distintas áreas, el caso comenzó a resolverse.

La casa fue clave para esclarecer el crimen e, incluso, reconstruirlo. Estaba totalmente limpia, sin rastros de que allí se hubiera cometido un macabro asesinato. Pero una vez los investigadores fueron más allá, encontraron vestigios de sangre en los desagües.

De otro lado, pareció sospechoso que las mismas bolsas en las que encontraron el cadáver estaban en la casa. No eran bolsas comunes. Además de la reconstrucción del último día de Erika Cecilia, el 8 de septiembre, se pudo establecer que la única persona con quien estuvo fue Aldana y que, incluso, no había salido de su casa.

La mujer, descubrió la Fiscalía, siempre que salía de su casa, así fuera para ir a la tienda, estaba maquillada y bien vestida. No obstante, el cadáver no tenía rastros de maquillaje, lo cual indicaba que ese día no había salido de su casa.

Lo que faltaba determinar eran los móviles del presunto crimen. Descubrir “por qué motivos un coronel que tiene una carrera exitosa va a matar a su esposa de un día para otro”, señaló la Fiscalía. Ahí fue clave hallar el software espía en el computador, lo que permitió encontrar las conversaciones con un tercero que, aparentemente, vivía fuera del país y con quien Erika Cecilia estaría planeando irse.

La Fiscalía estableció que minutos antes del asesinato hubo una discusión entre la pareja, en la escalera de la casa. Primero Aldana le dio cuatro golpes con un objeto en forma de rombo, el cual nunca pudo ser encontrado.

Luego, cuando estaba inconsciente, el coronel comenzó a cortarle el rostro y a desmembrarla en el baño. Según la necropsia, su esposa seguía viva en ese momento. La descuartizó en cuestión de minutos y una vez terminado el acto, la metió en bolsas de basura, las cuales arrojó a lo largo de 22 kilómetros.

Fuente
Alerta Tolima