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27 Feb 2019 08:33 AM

Una sociedad intolerante que continúa cobrando la vida de inocentes

Alerta
Tolima
@AlertaTolima

Todos los días llego a palacio de justicia para conocer de primera mano qué ha sucedido en nuestra ciudad y departamento y así a mostrarle a la ciudadanía todo aquello que envuelve la realidad de los tolimenses.

Son muchos los casos que a diario se presentan, aun así nunca dejó de sorprenderme cuando me encuentro con mínimo 2 o 3 delitos de agresión sexual, donde casi siempre las víctimas son menores de edad. Es increíble cómo puede haber tanta maldad en una “persona” que decide causarle daño a un ser inocente, un daño que lo deja marcado para el resto de su vida.

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Lo más triste, es que este delito se ha convertido en un flagelo invisible, no solo para el Tolima sino en el mundo entero, en Colombia, por ejemplo, según reporte entregado por el Instituto de Medicina Legal Colombiano, entre los años 2013 y 2017 se presentaron cerca de 79 mil 334 casos de niñas y adolescentes que presuntamente fueron víctimas de un delito sexual, donde 38 mil 609 solo tenían entre los 10 y 14 años de edad en el momento de la agresión.

Por parte de la Fiscalía General de la Nación, para la misma época se abrieron 67 mil 207 casos por violencias sexuales contra niñas y adolescentes, delitos de diferente índole relacionado con agresión sexual, esto solo hablando del género femenino sin contar también la inmensidad de casos que ocurren con los pequeños del género masculino.

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Hablando específicamente de la ciudad de Ibagué, para el 2018 según reporte entregado por el Secretario de Salud de la época, se registraron cerca de 180 casos de abuso sexual representándose en un 44.4% víctimas entre los 10 y 14 años, incrementándose este flagelo en un 32.4% a comparación del 2017.

Hasta el momento aún se desconoce una cifra exacta por parte de las autoridades gubernamentales sobre los casos que se han presentado a nivel nacional relacionados a este flagelo que día a día aterra más escuchar.

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La seguridad que debe ser garantizada por todos los adultos a los más vulnerables, así esta consignado en la Ley de Infancia y Adolescencia, que exhorta a la corresponsabilidad entre instituciones y sociedad para el cuidado de su salud y libre desarrollo. Significa que “la Protección Integral de esta población es deber de todos los adultos colombianos, sin importar si son familiares o no de los niños, si trabajan o no en el ICBF (Instituto Colombiano de Bienestar Familiar)”. Algo que se nos está pasando por alto.

Día a día se presentan más y más casos aterradores, ¿en qué mundo estamos viviendo, qué mundo estamos construyendo?, donde cada quien está velando por su propia integridad y seguridad sin hacer nada por el prójimo, ¿en que momento una vida es más importante que la otra?

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Considero que nos estamos descuidando, la seguridad de los más pequeños está siendo burlada y aprovechada por aquellos dementes que toman cualquier tipo de descuido para cometer los actos más reprochables que se le pueda hacer a cualquier tipo de persona, más aun tratándose de un ser tan vulnerable como lo son los más pequeños.

Simplemente esto es un llamado, no solo para los padres de familia, ellos no siempre son los culpables… los culpables somos todos que simplemente pasamos por la vida preocupándonos por nosotros mismos creyendo que nunca tendremos que pasar por una situación igual o similar a la que viven las víctimas ... hoy se pierde una vida...  Ante eso, solo se debe esperar hallar al responsable… pero lo que si podemos hacer es trabajar en conjunto para que se pueda prevenir más casos como los que se presentan a diario. Y dejar por un momento de pensar que esto nunca me llegará a pasar.

Este artículo obedece a la opinión del columnista / Reproducción autorizada por el autor