Como Jordy Andrés Rodríguez Durán, de 35 años de edad y oriundo del municipio de Campoalegre, Huila, fue identificado el colombiano que perdió la vida en medio de la guerra que se vive en Ucrania.
La noticia de su fallecimiento ha generado una profunda consternación entre sus familiares, amigos y habitantes de su tierra natal, donde hoy se vive un ambiente de tristeza por la partida de uno de sus hijos.
De acuerdo con el relato de su padre, Harley Rodríguez, Jordy Andrés habría viajado en agosto del año anterior al continente europeo impulsado por el deseo de encontrar mejores oportunidades económicas.
“Él me contó cuando ya estaba en Bogotá que se iba para Ucrania, le rogué que no se fuera, cuando me comentó la mamá que se iba para allá. Ya estaba todo planeado, que según le habían pagado todos los gastos, no sé quién le pagó todos los gastos, en realidad no supe. Ahí se fueron varios compañeros con él, y él me escribió que se iba por allá porque iba a ganar plata, y le dije que no se fuera, eso era prácticamente un suicidio”, indicó Rodríguez.
Su principal motivación, según su familia, era garantizarle un futuro más estable a su hija de nueve años, a quien consideraba el motor de su vida. Nunca imaginó que esa decisión lo llevaría a perder la vida en un escenario de guerra, durante enfrentamientos con tropas rusas.
“Pasaron los días, una semana, cuando a la semana me escribió, me escribió, allá era como las 7 de la mañana cuando me llamó, y me dijo que estaba en misión, que estaba bien, que no le había pasado nada, que estaba en el frente, mejor dicho, me mandó unos videos, me hizo una video llamada, esperé un buen tiempo, que volviera a llamar, y no, no volvió a llamar”, agregó.
La confirmación de su muerte dejó a la familia sumida en el dolor y la incertidumbre. En Campoalegre, vecinos y conocidos han expresado su solidaridad con la familia recordando al joven como una persona cercana, trabajador ya que ejercía como barbero y siempre dispuesta a salir adelante.
Su padre lo recuerda como un joven alegre, divertido y valiente, que no temía asumir riesgos cuando se trataba de mejorar las condiciones de vida de quienes amaba. “Era carismático, siempre con una sonrisa, y muy entregado a su hija”, relató Harley Rodríguez, quien aún asimila la magnitud de la tragedia.
Según sus seres queridos, Jordy Andrés asumió con responsabilidad su rol como padre. Su hija era su mayor orgullo y la razón por la que decidió emprender el viaje, aun con los riesgos que implicaba.
“Hay una persona que le agradezco mucho, que fue el que me ayudó a saber dónde estaba él o cómo estaba él, se puso a indagar, a buscar, cuando sí, me comentó que él ya le habían dado de baja, no sé en qué región, no sé en qué parte”, puntualizó.
Hoy, además del dolor por la pérdida, la familia enfrenta una difícil situación, la repatriación del cuerpo desde una zona de combate en Ucrania. Los costos y los trámites representan un desafío que supera sus posibilidades, por lo que han elevado un llamado urgente a las autoridades colombianas y a entidades humanitarias para recibir apoyo en este proceso y poder darle a Jordy Andrés un último adiós en su tierra.
Su historia se suma a la de otros colombianos que han perdido la vida lejos de casa, dejando familias rotas y sueños inconclusos. La comunidad acompaña a sus seres queridos en este momento de luto, con la esperanza de que puedan despedirlo dignamente y encontrar algo de consuelo en medio de la tragedia.
La familia de Jordy Andrés mantiene la esperanza de cerrar este capítulo doloroso con un último adiós, mientras su recuerdo permanece vivo en la memoria de quienes lo conocieron como un joven alegre y valiente.